Bueno, me presento: soy un estudiante del grado en Administración y Dirección de Empresas. Esta carrera la curso en inglés, y una de las primeras dudas que se me plantea es si he escogido la opción correcta a la hora de estudiar en un idioma extranjero. Un grado universitario bilingüe no deja de ser un servicio que ofrece el Estado, y al igual que cualquier producto, debería tener ya un cierto rodaje antes de salir al público, asegurándose por ejemplo de aspectos como que el nivel de inglés de los docentes sea el adecuado,que la demanda sea suficiente o que quizás sea contraproducente impartir asignaturas en otro idioma que no sea el propio de cada uno.
Pero esto son solo detalles sin mucha importancia. Bajo mi punto de vista el sistema universitario español tiene muchas lagunas que debería cubrir, como el dotar de importancia a las clases presenciales (no debería ser común que los docentes encuentren natural el hecho de que a muchas de las clases no vaya ni el diez por ciento de los estudiantes), realizando más actividades prácticas y que se asemejen a casos reales que los estudiantes se enfrentarán al acabar su carrera. Es cierto que es importante tener una buena base teórica para poder pasar a la práctica, pero la realidad es que la poca practica que he aprendido se basa en realizar la declaración de la renta y calcular algunos impuestos.
La universidad debería ser un punto de encuentro del saber, donde se intercambie información, se cuenten experiencias aplicables a la vida real y donde se respire pasión por aprender. Un lugar donde se debata sobre la situación del país y que el profesorado aplique lo dado en clase con la realidad del día a día, que se nos enseñe que todo lo dado en las asignaturas tiene un fin, y que las principales políticas económicas se basan en lo que ya hemos aprendido.
Y todo esto no se logra si no se parte por aumentar el interés de los estudiantes en las clases, y por que los profesores sientan pasión por lo que intentan enseñar y que nos la transmitan a nosotros, para que así los estudiantes podamos cambiar el "chip" sobre lo que es la universidad, y que la veamos como un lugar útil donde nos forman para lo que no espera en la realidad de la calle y en nuestro futuro laboral.
No obstante, a pesar de todas estas pegas que le pongo a nuestro sistema sistema de enseñanza, no me arrepiento haber escogido la carrera que estoy estudiando, ni de hacerlo en la universidad pública. Simplemente pienso que nos queda mucho por aprender. Si ninguna universidad española está entre las 150 mejores del mundo será por algo.
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